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Unión Ciudadana: “que se pague la deuda al Centro de la Cultura Popular Canaria” PDF Imprimir E-Mail
miércoles, 12 de noviembre de 2008

Numerosas instituciones eluden a propósito pagar la deuda después de haber coeditado libros, discos y haberse servido de su gestión cultural

La formación política canaria Unión Ciudadana hace un llamamiento en apoyo del Centro de la Cultura Popular Canaria para frenar la campaña orquestada desde numerosas instituciones gobernadas por Coalición Canaria y el Partido Popular, para eludir el pago de la deuda con el CCPC y lograr así su liquidación por asfixia económica.

El CCPC es una institución cultural respetada no sólo en el Archipiélago sino también a nivel estatal e internacional. Tiene en su haber una trayectoria ininterrumpida de 31 años trabajando en favor de la identidad canaria, con una producción incalculable de conciertos, libros, discos... una actividad que ha llamado la atención de asesores de la UNESCO, que lo han catalogado como “uno de los movimientos culturales más importantes del mundo”, más digno de apoyo oficial que de la persecución y marginación propinada desde hace años por muchos gobernantes. No en vano, fuentes solventes relatan cómo algún alto cargo de CC recomendaba la consigna: “al CCPC, ácido”.


El comportamiento intolerante y vengativo de tales autoridades se ha acentuado desde que el CCPC lanzara el proyecto mediático “San Borondón―Voz del Pueblo”, emisora de radio, revista digital y agencia de noticias, por su orientación crítica contra la corrupción en sus múltiples vertientes.

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El verano del año 77 marca el inicio de un proyecto sociocultural inédito en las Islas Canarias, en plena etapa de transición y en medio de una realidad fragmentada territorial, social y culturalmente. El Centro de la Cultura Popular Canaria surge como un Movimiento Cultural Autónomo, fruto de la confluencia de un grupo de artistas, intelectuales y animadores socioculturales, a los que les une un profundo compromiso con el progreso social y cultural, y la consciencia del proceso paulatino de pérdida de las señas de identidad colectiva.


De ahí sus objetivos generales: la potenciación de la cultura en todos los rincones del archipiélago y el propio desarrollo de su cultura, objetivos que se traducen en el impulso de una actividad imparable y múltiple -del año 79 son los primeros Ciclos Culturales-, actividad que no renuncia a articular la participación ciudadana con la institucional (fundamentalmente Asociaciones de Vecinos y Ayuntamientos) logrando llegar a cientos de barrios y caseríos tradicionalmente aislados del "radio de acción del progreso".

En su haber hay más de 1.000 actividades al año, con proyección en el resto del Estado y Latinoamérica. De 1980 es la edición de su primer libro: “Endechas del ahogado verde y otros agüeros del son" del poeta Femando Garciarramos. Hoy su catálogo registra cerca de un millar de títulos (supera los 4.000.000 de unidades editadas), y en torno a 300 fonogramas con 1.000.000 de unidades en la calle, que constituyen el más amplio archivo sonoro del patrimonio musical canario.

El CCPC se define como un movimiento apartidista, aconfesional y democrático. La trayectoria de este amplio colectivo no ha estado exenta de dificultades externas, superadas desde una firme posición que ellos denominan "de resistencia cultural", desde tres lemas irrenunciables que han regido su acción:

Ser del mundo desde aquí

Un proyecto de unidad de Canarias a través de la Cultura

Un compromiso con la identidad canaria

Sobre el CCPC, el prestigioso crítico Guillermo García-Alcalde "Martín Codac" escribía en 1990: La actividad de gestión, promoción y edición del Centro de la Cultura Popular Canaria es un caso único. Deslumbrante y envidiable incluso para los animadores de las comunidades más potentes y desarrolladas, transcurre en las islas como hecho cotidiano que rehusa en su origen la gesticulación y los autobombos. Esa naturalidad de lo excepcional manifiesta un estilo voluntario y es, por tanto, un logro absoluto.

 
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