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Página 7 de 13 3) Lucha contra la desigualdad social. - Desarrollo de mecanismos cuyo objetivo sea alcanzar el equilibrio social, con una redistribución justa de la riqueza y con la integración plena de todos los individuos en esta sociedad, basándonos en su pluralidad. Hacer desaparecer las desigualdades, la marginalidad y la pobreza. Primar siempre el interés general sobre el particular, y regular la posibilidad de uso de la discriminación positiva para los más desfavorecidos.
- Corrección de los objetivos de la RIC actual, porque ha sido un incentivo fiscal usado principalmente para expoliar nuestro territorio, disminuir los servicios públicos, aumentar la riqueza de los empresarios con más beneficios y consolidar un modelo económico absolutamente devastador e insostenible. Modificarlo de manera que se beneficien más fiscalmente las actividades generadoras de empleo ecosostenible, el tejido empresarial de las pequeñas y medianas empresas, los servicios públicos y todos los trabajadores.
- Medir nuestra calidad de vida, nuestro desarrollo y nuestro progreso a través de índices que establece el PNUD (Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas), y no sólo a través de la visión economicista clásica del PIB (Producto Interior Bruto), que únicamente indica el crecimiento absoluto de la riqueza, pero no su distribución entre la población, ni su estabilidad en el tiempo, ni los costes sociales y ambientales que acarrea.
- Defensa de un cambio de política a nivel mundial, que globalice los derechos humanos. Presentación de charlas y debates criticando la globalización actual, que únicamente beneficia a las empresas transnacionales que expolian las riquezas naturales de los países más pobres y se aprovechan de una mano de obra barata y en pésimas condiciones laborales. Fomentar el debate social para exigir, a nivel internacional, una limitación a los beneficios empresariales desmedidos y a las riquezas exorbitantes personales, así como una legislación que impida los paraísos fiscales.
- Desarrollo de los programas de barrio, de forma participativa y decidida por los propios vecinos, creando instalaciones sanitarias, educativas, deportivas, culturales, sociales y de esparcimiento, necesarias para dignificar la vida de sus ciudadanos.
- Apoyo a los programas serios, rigurosos y presupuestados adecuadamente para la reinserción de los desfavorecidos, no como un acto de condescendencia, sino en el ejercicio de un derecho. Cambio profundo en la política actual de menores, ofreciéndoles las herramientas necesarias para su integración social y su desarrollo personal, de forma que dejen de ser víctimas involuntarias de este sistema.
- Esfuerzo intenso para la desaparición de las desigualdades que siguen existiendo entre los derechos del hombre y la mujer. Compatibilización, real y efectiva, de la vida familiar y laboral. Apoyo mayor para la maternidad, desde la primera etapa, crucial, del embarazo, hasta los primeros años de vida. Regular la vida laboral de tal forma que ambos padres puedan participar y tener tiempo para la educación de sus hijos. La sociedad de mañana será fruto de los hijos que eduquemos hoy; es una responsabilidad fundamental de todos y todas.
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